Instalar una camilla eléctrica profesional es más sencillo de lo que parece, pero hay detalles que conviene conocer antes para evitar problemas el día de la entrega. En esta guía te explicamos paso a paso qué necesitas, qué comprobaciones hacer y cómo dejar la camilla lista para trabajar.
Antes de comprar, mide tu cabina y asegúrate de que la camilla cabe con espacio de trabajo. Una camilla estándar mide 190 x 70 cm. Necesitas al menos 60-80 cm libres en cada lateral para poder trabajar con comodidad, más 50 cm en la cabecera para tratamientos faciales. La cabina mínima recomendada para una camilla eléctrica profesional es de 2,5 x 3 metros (7,5 m²).
Mide también la altura de las puertas y pasillos por donde entrará la camilla. La mayoría de camillas profesionales se entregan parcialmente desmontadas (base y tablero por separado), pero la base puede medir 140-160 cm de largo y requerir una puerta de al menos 75 cm de ancho.
Las camillas eléctricas se conectan a un enchufe estándar de 230V. No necesitan instalación eléctrica especial, cableado trifásico ni cuadro eléctrico dedicado. Solo un enchufe de pared normal y corriente.
Lo que sí debes verificar es que la toma de corriente tenga protección diferencial de 30mA. Este es el estándar de seguridad en instalaciones eléctricas modernas (cualquier local reformado después de 2002 debería tenerlo). Si tu local tiene la instalación eléctrica original de hace más de 20 años, pide a un electricista que compruebe el diferencial. La verificación tarda 5 minutos y cuesta 0-30 €.
Idealmente, la toma de corriente debería estar a nivel del suelo, cerca de la posición donde irá la camilla, para que el cable de alimentación no quede a la vista ni suponga un riesgo de tropiezo.
Una camilla eléctrica profesional pesa entre 60 y 120 kg según el modelo. El envío de Sunmarket Wellness es a pie de calle: la empresa de transporte deja la camilla en la puerta del edificio, no la sube a la planta ni la instala dentro del local.
Si tu centro está en un piso alto sin ascensor de carga, deberás organizar la subida con ayuda. Contacta con el equipo comercial de Sunmarket antes del envío para valorar opciones si tu acceso es complicado.
La mayoría de camillas eléctricas llegan con los motores, actuadores y botonera premontados de fábrica. El montaje en destino consiste en:
Tiempo estimado de montaje: 20-45 minutos dependiendo del modelo y de la experiencia. No necesitas herramientas especiales ni conocimientos técnicos.
Haz que la camilla recorra todo su rango de altura (de mínimo a máximo y viceversa) 3-4 veces seguidas. Escucha si hay ruidos extraños: chasquidos, roces metálicos o vibraciones. En una camilla nueva no debería haber ningún ruido más allá del zumbido suave del motor.
Sube y baja la camilla con una persona tumbada encima. Verifica que los motores trabajan con suavidad y sin esfuerzo aparente. Si notas que el motor ralentiza significativamente con carga, podría indicar un problema en el transformador o la instalación eléctrica.
Comprueba que todos los botones responden correctamente y que los movimientos se detienen inmediatamente al soltar el botón. La parada debe ser instantánea por seguridad.
Los alargadores y regletas pueden provocar caídas de tensión que afectan al rendimiento de los motores y, en el peor caso, suponen un riesgo eléctrico. Conecta siempre el transformador directamente al enchufe de pared. Si el enchufe queda lejos de la posición de la camilla, instala una toma de corriente nueva con ayuda de un electricista.
Si el suelo de tu cabina no es perfectamente plano, la camilla puede quedar desnivelada. Esto provoca que se desplace ligeramente durante el uso y que el sistema de elevación trabaje de forma desigual. La mayoría de camillas eléctricas incluyen patas nivelables que se ajustan girando una tuerca. Dedica 5 minutos a nivelar la camilla con un nivel de burbuja tras la instalación.
Si necesitas devolver la camilla dentro del periodo de devolución, necesitarás el embalaje original para el transporte. Guárdalo durante al menos 30 días tras la compra. Si no tienes espacio, al menos conserva los elementos de protección internos (poliestireno, cartones de esquina).
Si una pieza no encaja, no la fuerces. Revisa las instrucciones, verifica que estás usando los tornillos correctos y que la pieza está orientada en la dirección correcta. Si sigue sin encajar, contacta con servicio técnico antes de forzar: un tornillo pasado de rosca o una pieza deformada por fuerza excesiva no está cubierto por la garantía.
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Ver catálogo completo →Es el problema más frecuente y suele tener una causa simple: el transformador no está enchufado o la conexión entre el transformador y la camilla está floja. Verifica ambas conexiones. Si el transformador tiene un piloto LED, comprueba que está encendido. Si el piloto no enciende, prueba en otro enchufe de pared para descartar un problema de la toma de corriente.
Si el transformador enciende pero la camilla no se mueve, el problema puede estar en el cable de la botonera. Comprueba que el conector entre la botonera y la camilla está firmemente enchufado. En algunos modelos, este conector es de tipo jack o DIN y puede aflojarse durante el transporte.
Un movimiento lento puede indicar un problema con el voltaje de la red eléctrica. Si la toma de corriente está en un circuito sobrecargado (muchos aparatos conectados al mismo circuito), el voltaje disponible puede ser insuficiente para que el motor funcione a velocidad normal. Prueba a desconectar otros aparatos del mismo circuito o a conectar la camilla a una toma de otro circuito.
Si la lentitud persiste, puede indicar un problema con el transformador o con el motor. Contacta con el servicio técnico antes de que la situación empeore.
Un zumbido suave del motor es completamente normal. Los sonidos que deben preocuparte son: crujidos (pueden indicar que una pieza de la estructura está suelta), chirridos metálicos (rozamiento entre piezas que deberían estar lubricadas o separadas), y golpes secos al final del recorrido (el motor está forzando contra el tope mecánico).
Si detectas ruidos anormales, deja de usar la camilla y contacta con servicio técnico. Usar una camilla con un problema mecánico puede agravar la avería y hacer más cara la reparación.
Si algunos botones funcionan y otros no, el problema suele estar en la propia botonera (contacto interno dañado o cable parcialmente roto) o en el motor correspondiente al botón que no responde. Para diagnosticar: si el motor se mueve cuando usas el pedal pero no cuando usas la botonera, el problema es la botonera. Si no se mueve con ningún mando, el problema es el motor o su conexión.
Las camillas eléctricas profesionales funcionan con alimentación monofásica de 230V / 50Hz, que es el estándar doméstico y comercial en España. No necesitan trifásica ni ningún tipo de instalación industrial. El enchufe es tipo Schuko estándar (el mismo que usa cualquier electrodoméstico).
La toma de corriente debe estar protegida por un diferencial de 30mA (obligatorio en instalaciones modernas). Si tu local fue reformado después del año 2002, tu instalación cumple este requisito. Si es anterior, pide a un electricista que lo verifique. La comprobación es rápida y barata (15-30 minutos, 0-50 €).
No se necesita magnetotérmico independiente para la camilla: la camilla consume tan poco que puede compartir circuito con otros aparatos sin problema. Pero no uses alargadores ni regletas: conecta siempre directamente al enchufe de pared.
El transformador convierte los 230V de la red eléctrica a 24V o 29V de corriente continua (DC) que es lo que alimenta los motores. El transformador suele estar montado debajo de la camilla o dentro de la estructura. Tiene un cable de entrada (que va al enchufe de pared) y un cable de salida (que va a la centralita de la camilla).
El transformador emite un calor suave durante el funcionamiento, que es normal. Lo que NO es normal es que se caliente excesivamente al tacto (que no puedas mantener la mano sobre él) o que emita un olor a quemado. Si detectas cualquiera de estos síntomas, desenchufa inmediatamente y contacta con servicio técnico.
La orientación más común es con la cabecera pegada a la pared (o cerca de ella) y el profesional trabajando por los laterales y los pies. Esta disposición permite acceso cómodo a ambos lados de la camilla y deja la zona de los pies libre para la entrada del cliente.
Si tu cabina tiene ventana, evita colocar la camilla directamente bajo la luz solar: el sol directo sobre el tapizado puede degradar el PU a largo plazo y la luz intensa incomoda al cliente durante tratamientos faciales.
La distancia mínima recomendada entre la camilla y la pared lateral es de 60 cm para poder trabajar con comodidad. Si haces masajes profundos, 80 cm es más cómodo porque necesitas espacio para mover los brazos y el cuerpo. En la cabecera, 50 cm son suficientes para tratamientos faciales. A los pies, 40-50 cm permiten acceso y paso.
El cable de alimentación del transformador tiene una longitud de 1,5-2 metros en la mayoría de modelos. Si tu enchufe de pared está más lejos, necesitarás un electricista para instalar una toma de corriente nueva en la ubicación correcta. NO uses alargadores.
La iluminación de la cabina debe ser suficiente para ver bien la zona de trabajo sin generar deslumbramiento al cliente. La iluminación regulable (dimmer) es ideal: intensidad alta para depilación y tratamientos que requieren precisión visual, intensidad baja para masajes y tratamientos de relajación. Muchos profesionales añaden una lámpara de pie articulada para iluminación puntual en tratamientos faciales.
Consulta instrucciones específicas de cada modelo en la ficha técnica de sunmarket.es.
Después de la instalación, hay situaciones que requieren contacto con el servicio técnico de Sunmarket Wellness en lugar de intentar resolverlas por tu cuenta:
En todos estos casos, no intentes reparar la camilla por tu cuenta. Manipular los componentes eléctricos sin conocimiento puede agravar el problema y anular la garantía. Contacta con Sunmarket Wellness en el +34 961 040 660 o por WhatsApp, describe el problema y el equipo técnico te orientará sobre los siguientes pasos.
Si la camilla tiene un defecto de fabricación, Sunmarket gestiona la reparación o sustitución directamente con el fabricante dentro del periodo de garantía. El plazo de resolución suele ser de 3-7 días laborables para componentes en stock (motores, botoneras, transformadores) y de 2-4 semanas para piezas que requieren pedido al fabricante.
Instalar una camilla eléctrica profesional no requiere conocimientos técnicos ni herramientas especiales. Los pasos básicos son: desembalar, ensamblar la base si viene desmontada, colocar en la posición definitiva, conectar al enchufe de pared y probar todos los movimientos. Tiempo total: 20-45 minutos. El único requisito eléctrico es un enchufe estándar de 230V con diferencial de 30mA, que es el estándar en cualquier local comercial moderno.
Si tu local tiene la instalación eléctrica antigua (anterior a 2002), la verificación del diferencial por un electricista cuesta 0-50 € y se hace en 5 minutos. Es el único gasto adicional posible. No uses alargadores ni regletas: conecta siempre directamente al enchufe de pared. Y conserva el embalaje y la documentación durante el periodo de garantía.
Si algo no funciona correctamente tras la instalación, no intentes repararlo. Contacta con Sunmarket Wellness (+34 961 040 660) y el servicio técnico te orientará. La mayoría de problemas post-instalación se resuelven por teléfono (conexiones flojas, transformador no enchufado) sin necesidad de intervención presencial.
Una instalación correcta garantiza años de funcionamiento sin problemas. Si tienes cualquier duda, el equipo técnico de Sunmarket Wellness está disponible en el +34 961 040 660 para guiarte durante todo el proceso de instalación y puesta en marcha de tu nueva camilla eléctrica profesional.